El sonido desde su estado más puro

Desscripción: 

Construir sentido, pensarse en el mundo, estar. 

[...] da cuenta de esos hilos invisibles. La trayectoria definida por un punto en movimiento. Su desplazamiento en tensión para conectar y conectarse. 

Tomado de “El Sonido Visto - Una retrospectiva Infinita - Jorge Haro - Arte Sonoro en Latinoamérica.  Pág. 20

Trabajar en-con el vacío

Se entiende la expresión del punto como una instancia de posición que es a la vez compositiva. Eso implica un sistema de relaciones entre ellos que, separadamente de su forma material, se manifiesta - tamaño, forma o color. 

El punto se expresa como intersección, interrupción o precisión. Es silencio, ruido, imagen, sonido...

Tomado de “El Sonido Visto - Una retrospectiva Infinita - Jorge Haro - Arte Sonoro en Latinoamérica.  Pág. 19

Haiku
Mahler
TX81Z
Eno
Zen
Berlin
Cuántica
Granular
Minimalismo

“Ventana es precisamente una mirada hacia afuera. Son muchos hipervínculos, y la idea de esto es poner vínculos de mis propios intereses que pueden ir desde el zen y el budismo hasta ciudades que me gustan, o artistas o filósofos o aspectos de tecnología. En fin, un universo personal, que por supuesto lo parcial está de lado. Esa es la ventana hacia ese mundo que en muchos casos son páginas de Wikipedia, en otros son páginas de turismo de ciudades, notas biográficas o páginas de artistas, entre otros. Una mirada hacia afuera, pero solo desde la ventana”. -  Jorge Haro - 11 de abril de 2021

Haiku No. 546

Pegar, invertir
ya no solo componían
actividades

Muchas veces, es
aún hoy, y aunque muchas
una dimensión

Sonido, tiempo
culturales la forma
computadora

Haiku No. 328

Que escuchaba
y la cultura de la
perceptivo, el

Composición se
en esta dirección es
utilizado

Sobre distintas
sido legitimados
artistas pueden

Haiku No. 752

Carrera gestión
como plataforma
de música popular

comenzaron a
proceso científico- fue
luego seguir un 

El auspicio del
esa escucha cualquier
electroacústica el

Setenta y ocho. 
El mundo es energía y vibración, 
el sonido es vibración,
y una forma de entenderlo.

Cuarenta y nueve. 
También es el silencio, 
y la pausa. 
En cuanto fenómeno de vacío, 
que nunca es tal, 
pero que rompe e incómoda.  
Líneas finísimas, 
pequeñas intermitencias sónico-visuales,
que físicamente oscilan
como un parpadeo palpitante.

Treinta y cinco.
Dos dimensiones perceptivas, 
sonora y visual, 
que al estar juntas se funden. 
Treinta y uno. 
El resultado estético de la visualización,
del sonido. 

Cincuenta. 
El tránsito mínimo/máximo.
Una acción temporal de ruptura, 
como reinicio del proceso que va dibujando.

Cincuenta y uno. 
Una actitud de filtro, 
de vaciado, de quitar, 
de reducir.

Cuarenta y seis.
Desde el oído,
y desde los ojos, 
pudiendo mutear el audio y, 
aun sí, escuchando plenamente lo que se ve.

Treinta y uno.

El sonido desde su estado más puro, 
como vibración, como onda.
Una experiencia que desde la escucha,
dialogue entre el fenómeno físico y el perceptivo.  

Cuarenta y tres. 
Es la esencia del sonido sin artificios.
Una frecuencia, una pulsión rítmica, 
una vibración, una oscilación.
Todo en su más desnuda sustancia, 
puro sonar, como si el análisis esquemático, 
el espectrograma de ese sonido, 
reducido a su solo ser.

Cuarenta y tres. 
Pequeños surcos con bisturí y precisión de cirujano,
para filtrar la pausa, la intensidad, 
el recorrido de la onda, el estallido, 
la fragilidad, el silencio. 
A partir del sonido está también la imagen, 
prolongándose audio y visión mutuamente. 

Cuarenta y ocho. 
Un ataque microscópico de ruido blanco.
Paisaje cambiante. Oscilante. 
Pero siempre a partir de esta constante,
de la esencia mínima.