Interzona 101: Parafonías

Cartel promocional del evento "Interzona 101 presenta: Parafonías", un encuentro sobre 30 años de sintetizadores con Dani Boom y Alfredo Bicho Vargas. Se realizará el 29 de mayo de 2026 a las 6:00 p.m. en el Auditorio del Planetario de Bogotá, con entrada libre hasta completar aforo. El diseño visual destaca el panel de osciladores de un sintetizador Moog clásico sobre un fondo dividido en tonos gris claro y salmón, incluyendo los logos institucionales de la Alcaldía de Bogotá.
Parafonías fue la primera sesión de Interzona 101, franja conjunta entre Plataforma Bogotá y CK:\WEB. Este espacio reunió a Daniel Broderick, conocido como Dani Boom, y a Alfredo “Bicho” Vargas  , alrededor de las formas de trabajo y sus experiencias en torno a los sintetizadores. Esta propuesta busca indagar más allá de la puesta en escena artística, al abrir las máquinas, explorarlas desde su dimensión técnica en diálogo con procesos de experimentación personal y apuestas sonoras.
 
Danni Boom y Alfredo “Bicho” Vargas, invitados a la primera versión de  Interzona 101. Credito Archivo IDARTES
 
Interzona 101 nace como una franja dedicada a explorar cómo se configura la capa técnica en diversas prácticas artísticas; en las sesiones se presenta cómo se configuran diferentes flujos de trabajo y procesos creativos de artistas, desarrolladores, investigadores y otros creadores, a través de compartir sus procesos, historias, anécdotas, elecciones, fallos, y trayectorias, las cuales configuran su práctica. Aquí los asistentes se encuentran con historias, anécdotas y un conjunto de capas técnicas, que se conectan configurando procesos y prácticas creativas.
 

Interzona 101 - Auditorio del Planetario de Bogotá. Credito Archivo IDARTES

El nombre de esta primera edición proviene de las máquinas. Un sintetizador parafónico ocupa un punto intermedio entre dos familias: la monofonía, que produce una sola nota a la vez, como un theremin o la voz humana, y la polifonía del piano o del órgano, capaces de sostener varias notas de forma simultánea. “La parafonía es simplemente que pueda hacer una melodía y al mismo tiempo otra”, explica Bicho. Es aquí donde ambos invitados llevaron instrumentos con estas características. 
 
Sin embargo, esta no fue la única aproximación, a la vez las parafonías nombran sonidos registrados en una grabación cuya procedencia no puede identificarse, cercanos a lo que se conoce como psicofonía o EVP y explicados por interferencias técnicas o por pareidolia auditiva. Dos acepciones para una misma palabra, unidas por algo que se escucha y no se sabe con certeza de dónde viene.
 

Interzona 101 - Auditorio del Planetario de Bogotá. Credito Archivo IDARTES

A partir de las exploraciones de las diferentes configuraciones de los sintetizadores, emergió la siguiente pregunta por parte de los asistentes: ¿Qué escucha una persona experta cuando manipula un oscilador, un filtro o una secuencia? En una misma señal, quien inicia en la experimentación sonora percibe apenas un zumbido que cambia de color, mientras quien lleva años frente a la máquina distingue resonancias, saturaciones y microdecisiones que definirán la pieza. Ese conocimiento no está dado: se construye con el tiempo, los errores, y rara vez se comparte. La apuesta de este espacio es  exponerlo. “Me parece chévere que algunos aspectos técnicos se revelen, como algunos secretos de cómo funcionan las cosas”, señala Bicho, quien resalta que este ejercicio sirve para medir tanto los límites de una máquina como sus capacidades inesperadas.
 
En la sesión el sintetizador Moog operó como eje histórico y técnico a la vez. Antes de convertirse en referente de sintetizadores, Robert Moog fabricaba y vendía kits de theremin. De esta experiencia salieron, a mediados de los años sesenta, los primeros sistemas modulares controlados por voltaje y con estos una apuesta que hoy parece simple: que el sonido podía construirse desde cero, parametrizarse, en lugar de producirse bajo instrumentos tradicionales. El espacio puso en contraste la síntesis sustractiva análoga del Moog con diversos osciladores digitales actuales,. Para Dani, la vigencia de los sintetizadores no es solo técnica: “Son muy expresivos, son muy bien diseñados, son tímbricamente muy inspiradores y también son muy bellos”.
 

Interzona 101 - Auditorio del Planetario de Bogotá. Credito Archivo IDARTES

Las experiencias y conocimientos de los invitados evidenció cómo ha cambiado el acceso a estas herramientas y se han transformado a través del tiempo. A mediados de los noventa, hacer música electrónica en Bogotá significaba trabajar con una tarjeta de sonido que traía sus propias voces incorporadas y con secuenciadores anteriores a los programas de producción que hoy se dan por sentados. El hardware era caro, escaso y difícil de importar, y el aprendizaje ocurría fuera de cualquier institución. “Yo aprendí con las uñas, literalmente”, recuerda Bicho. Tres décadas después, el panorama ha cambiado: los recursos abundan, muchos son gratuitos y los procesadores que los hacen posibles caben en aparatos minúsculos, emparentados con placas de bajo costo como el microcontrolador Arduino. “Se ha democratizado mucho lo que para mí era una cosa inalcanzable”, señala. Hoy gracias al internet y a las formas en que circula la información, la oferta es abrumadora, y frente a ella los instrumentos limitados conservan su atractivo: “El theremin es superlimitado, es un aparato que tiene cien años de inventado, pero tiene unas cosas que aún perduran”.
  

Interzona 101 - Auditorio del Planetario de Bogotá. Credito Archivo IDARTES

La franja se define como una puesta en escena de saber-hacer, cercana a una masterclass. Su método reconoce: el relato personal, con dos trayectorias que se aproximaron a los sintetizadores a través de distintas experiencias; la escucha compartida, la explicación e interacción técnica, para nombrar qué hace un oscilador o cómo se encadena una secuencia y la puesta en vivo, cuando los conceptos se transforman en una apuesta sonora.
 
Los equipos que cada uno llevó formaron parte de la exploración de la sesión. Se organizaron alrededor del Moog Etherwave, un theremin y una mixer compacto, junto a un osciloscopio conectado a un display que permitía visualizar, proyectar la altura y la amplitud de las notas. Por otra parte, se usó un sampler, un sintetizador digital y un semimodular análogo, la máquina con la que Dani entró a la síntesis y que sigue usando hoy. Ninguno buscaba la complejidad en este espacio de exploración y aprendizaje: una base sostenida, una melodía y una percusión bastaron para experimentar e invitar a conocer varias capas de los sintetizadores.
 

 

Los invitados en Parafonias fueron: Daniel Broderick / Dani Boom, compositor, músico, productor y DJ, activo en la escena musical bogotana desde mediados de los años noventa. Quien participó en el origen del rave en la ciudad con Mutaxion y el Festival Bogotrax, y en la formación de Systema Solar. Por otra parte, Alfredo “Bicho” Vargas, quien es fundador de Audiotecna, empresa creada en 2009 y hoy distribuidora oficial de Moog Music, Akai, Ortofon y Teenage Engineering, entre otras marcas. Empezó en los noventa por la curiosidad de hacer música sin formación musical formal. Fue DJ entre 1998 y 2010, produciendo música para video, teatro, danza e instalaciones, y ha enseñado síntesis en varias instituciones, actualmente en EMAT. Es thereminista desde 2018.



Glosario 
 
  • Parafonía: en música electrónica, capacidad de un sintetizador para producir dos melodías simultáneas compartiendo buena parte de un mismo circuito. Es un punto intermedio entre monofonía y polifonía.
  • Monofonía y polifonía: producción de una sola nota a la vez, como en el theremín, la flauta o la voz humana. La polifonía, en cambio, permite varias voces simultáneas e independientes, como en el piano o el órgano.
  • Parafonías, psicofonías o EVP: fuera del vocabulario musical, fenómenos sonoros presentes en una grabación cuya procedencia no puede identificarse. EVP corresponde a la sigla en inglés de Electronic Voice Phenomena.
  • Pareidolia auditiva: tendencia del cerebro a interpretar sonidos ambiguos como lenguaje reconocible, del mismo modo que se ven rostros en las nubes.
  • Sintetizador: instrumento electrónico que genera y modela sonido a partir de señales eléctricas, en lugar de producirlo por vibración de cuerdas, membranas o columnas de aire.
  • Oscilador: componente que produce la señal sonora inicial y define su altura y su timbre básico.
  • Síntesis sustractiva: método que parte de una señal rica en armónicos y va restando frecuencias mediante filtros hasta obtener el timbre deseado. Es el principio de los sintetizadores análogos clásicos.
  • Secuenciador: dispositivo o función que ordena una serie de eventos sonoros en el tiempo y los repite, base de buena parte de la música electrónica.
  • Sampler: instrumento que graba fragmentos de audio y permite reproducirlos, transformarlos y reorganizarlos como material de composición.
  • Semimodular: sintetizador cuyas conexiones internas vienen preestablecidas pero pueden alterarse con cables, a medio camino entre el sistema modular y el instrumento cerrado.
  • Theremin: instrumento electrónico que se ejecuta sin contacto físico, moviendo las manos cerca de dos antenas que controlan altura y volumen. Fue inventado hace más de un siglo.
  • Osciloscopio: aparato que representa gráficamente una señal eléctrica. Aplicado al sonido, permite ver en pantalla la altura y la amplitud de lo que se escucha.
  • Rave: fiesta de música electrónica surgida a finales de los años ochenta, con una fuerte dimensión comunitaria y de autogestión.



Fuentes
Entrevistas a Daniel Broderick y Alfredo Vargas Arana realizadas por la Línea de Arte, Ciencia y Tecnología de Idartes, mayo de 2026. Documento de la franja Interzona 101 PB + CK, Idartes, 2026. Biografías aportadas por los artistas. Sesión Parafonías, Auditorio del Planetario de Bogotá, 29 de mayo de 2026.