Líneas de barrido que fracturan las imágenes del video análogo en múltiples colores, construyendo una nueva imagen: parcial y difusa temporalmente. Junto a fragmentos corpóreos que intentan volver a la vida por medio de gestos y motores con compases arrítmicos, que fallan en el movimiento incesante, para retornar a una quietud pasmosa.
El 25 de junio en el hall del segundo piso del Planetario de Bogotá, se presentó la muestra de resultados del laboratorio Low-Tech HackLab: Dispositivos Inestables, a cargo del artista plástico Diego Vergara, ganador de la Beca Plataforma Bogotá en Arte, Ciencia y Tecnología 2025 y los participantes de este espacio.
Este laboratorio se desarrolló a través de quince sesiones, entre el 19 de mayo y el 20 de junio de 2026, en Plataforma Bogotá. Su punto de partida fue la creación con “Low tech”, tecnologías obsoletas y de bajo costo costo, halladas mediante el desmontaje, la intervención y la reconfiguración de aparatos y dispositivos descartados en las dinámicas de consumo masivo. Es así que, aproximarse al low tech más que “desbaratar” objetos, constituye una postura política, en la que se permiten reactivar las tecnologías en apuestas creativas y artísticas que rompen las lógicas de la obsolescencia programada.

Proceso de desarmado y construcción de los ejercicios propuestos en el laboratorio. Archivo IDARTES.
El espacio articuló varios frentes. Desde procesos tradicionales de las prácticas artísticas como: la escultura experimental, el ensamblaje y la instalación, desde donde se invitó a reflexionar en torno al cuerpo, a través de un concepto que reconoce su condición fragmentaria, su fragilidad. Estas tensiones dialogaron con un aproximación a la técnica, exploraciones con principios de la electrónica, apropiaciones con el circuit bending y el hardware hacking. Asimismo la experimentación con las señales de los televisores análogos de tubos catódicos permitieron reconocer otras texturas y posibilidades de pensar la imagen, una que está construida desde el fallo, el error técnico. Estos procesos estuvieron acompañados por la guía y asesoría del laboratorista y dos invitados, los artistas: Juan José Muñoz Moncayo y Rocío Pardo.

Exploración de controles y señales de video análogo y Glitch. Archivo IDARTES.
Las sesiones alternaron entre diálogos, reflexiones, procesos de cacharreo y fabricación en torno a través de dos ejercicios. “Uno era hacer un circuito de video glitch análogo y el otro era una abstracción biomecánica del cuerpo humano”, explica Diego. El primero invitaba a desarrollar una interfaz de control que permitía mezclar dos señales de vídeo. El segundo, propuso indagar en un fragmento del cuerpo y luego poder poderla reinterpretar a través de las tecnologías trabajadas. En estos proyectos los participantes construyeron varios circuitos, como el de video glitch, con un control de velocidad para motores DC, y otro con una fotorresistencia, sumados a un controlador de inversión de giro resuelto con un puente H, el cual estaba programado con un Arduino. Varios de estos mecanismos surgieron en una sesión de arqueología tecnológica y de un lote de lectores de DVD que el artista encontró y desarmó en una chatarrería de Popayán.

Proyectos muestra de resultados Low Tech - Hack Lab. Archivo IDARTES.
Las últimas sesiones buscaron llevar cada uno de los bocetos que surgieron en los ejercicios a prototipos y piezas que funcionaran en la muestra de resultados. En el laboratorio la pregunta: ¿Qué tienen en común el cuerpo humano y las máquinas obsoletas? Fue fundamental para reflexionar acerca de cómo el cuerpo desde su dimensión fragmentaria está en permanente negociación con extensiones y prótesis. Esta tensión se instala en los proyectos a través del error, que se reconoce más allá de un fallo o problema por corregir. “Acá tomamos el error como una estética, como buscar de lo feo lo bello”, resalta el artista.
Proyectos muestra de resultados Low Tech - Hack Lab. Archivo IDARTES.
En el espacio los proyectos presentaban imágenes intervenidas, en las que la señal de video análoga se fragmentaba de manera deliberada, produciendo ráfagas de color, barridos desordenados y formas distorsionadas, las cuales dialogaban con dispositivos orgánico-mecánicos, construidos con fragmentos de cuerpo en resina, cemento o provenientes de objetos de consumo. Estos cobraron movimiento con motores, mecanismos recuperados - ensamblados y estructuras de material reutilizado, que surgieron en los aprendizajes del circuit bending, el dibujo, la animación, la escultura expandida, el fotomontaje y el video experimental.
Proyectos muestra de resultados Low Tech - Hack Lab. Archivo IDARTES.
Las piezas de la muestra comparten un mismo origen técnico y se separan en el tratamiento personal de cada artista, como lo describe el participante Juan González, artista multimedia bogotano. “Todos tenemos un esquema base, la mezcladora de video, pero cada uno le dio una conceptualización, un lenguaje estético muy diferente”. Su trabajo tomó la forma de un organismo floral, donde la mezcladora recibe señales de las flores, altera con ellas la imagen y produce sonido.
Proyectos muestra de resultados Low Tech - Hack Lab. Archivo IDARTES.
En la muestra, los participantes acompañaron al público en recorridos comentados, que activaron los dispositivos y las reflexiones .“La gente se asombraba porque eran como aparatos mágicos. Mucha gente se preguntaba: ¿y esto cómo funciona y por qué hace esto?”, comenta Diego.
Proyectos muestra de resultados Low Tech - Hack Lab. Archivo IDARTES.
Diego Vergara es artista plástico nacido en Popayán en 1989 y maestro en Artes Plásticas de la Universidad del Cauca. Con más de diez años de trayectoria en artes electrónicas, crea autómatas, instalaciones y ensamblajes en los que convergen tecnologías en desuso con reflexiones sobre el cuerpo, la enfermedad y la violencia. Sus proyectos han circulado en ARTBO Artecámara, el Salón Pacífico y el Festival Pscinético.
Glosario
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Glitch: interferencia o error en una señal electrónica que produce imágenes fragmentadas e impredecibles. En el arte de los medios se emplea como recurso estético y no como falla que deba corregirse.
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Hardware hacking: intervención física de aparatos y componentes electrónicos para asignarles funciones distintas de aquellas para las que fueron fabricados.
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Circuit bending: modificación de circuitos de dispositivos electrónicos, generalmente sonoros, mediante conexiones no previstas por el fabricante, con el fin de obtener comportamientos inesperados.
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Low Tech: aquellas de bajo costo, fácil acceso y manipulación directa, por oposición a los sistemas cerrados de la electrónica contemporánea.
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Arqueología tecnológica: práctica que consiste en desmontar y analizar aparatos electrónicos en desuso para comprender su funcionamiento, recuperar componentes y reinterpretarlos como materiales de creación.
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Circuito análogo: circuito que procesa la señal de manera continua, sin convertirla en datos, lo que permite intervenirla físicamente.
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Fotorresistencia: componente cuya resistencia eléctrica varía según la luz que recibe, lo que permite usar la iluminación del entorno para activar o detener un mecanismo.
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Puente H: circuito que permite invertir el sentido de giro de un motor de corriente continua y que puede controlarse de forma análoga o mediante programación.
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Ensamblaje: obra compuesta por la reunión de objetos y materiales de distinta procedencia, integrados en una sola pieza.